
Hospitales Polivalentes Covid (CatSalut)

En plena pandemia, la urgencia de construir hospitales de apoyo exigía soluciones rápidas, claras y efectivas. Chispum desarrolló el manual de señalización para los Hospitales Polivalentes de Cataluña, con un objetivo central: crear un circuito eficaz y seguro para pacientes y profesionales, evitando cruces entre circulaciones limpias y sucias.
Espacio Hospitalario Polivalente en el Hospital U. Arnau de Vilanova
Espacio Hospitalario Polivalente en el Hospital U. de Bellvitge
Hospital Polivalente Germans Trias i Pujol



32 camas de hospitalización
+3.800m² asistenciales
4 plantas asistenciales
+64 camas de hospitalización
+48 puntos de atención urgente
+4.500m² asistenciales
5 plantas
+100 camas críticas
+4.277m² asistenciales
3 plantas asistenciales
+2 plantas técnicas
El proyecto se apoyó en la investigación realizada junto al Sistema de Salud de Cataluña y en la propia naturaleza de los edificios: infraestructuras modulares e industrializadas que se levantaron en apenas 20–22 semanas, con capacidad de adaptarse a cambios posteriores en la distribución.
La señalización se diseñó con criterios de simplicidad, rapidez y legibilidad máxima, pensada para ser comprendida de inmediato en situaciones de estrés y alta presión asistencial. Además, se trabajó sobre un manual común para los cinco hospitales, que aseguraba coherencia y consistencia en todo el sistema sanitario, pero al mismo tiempo respetaba la identidad particular de cada centro.
Otro aspecto clave fue la planificación a largo plazo: toda la señalización se diseñó para ser fácil y económicamente sustituible una vez pasada la fase crítica de la Covid-19, de manera que la inversión pudiera reconvertirse sin dificultad en un escenario pospandemia.

El objetivo fundamental fue siempre indicar con claridad los circuitos de seguridad, separando y señalizando de forma inequívoca las zonas limpias y las zonas sucias, para proteger a los profesionales y minimizar el riesgo de contagio.
Los hospitales no solo priorizaron la seguridad. Las habitaciones amplias y luminosas, con capacidad para entre dos y cinco pacientes, aprovechaban la luz natural y contaban con tabletas táctiles para mantener la comunicación con familiares, cuidando también el bienestar en circunstancias extremas.
El sistema se aplicó en los cinco hospitales polivalentes construidos en Cataluña: Germans Trias i Pujol (Badalona), Vall d’Hebron (Barcelona), Arnau de Vilanova (Lleida), Moisès Broggi (Sant Joan Despí) y Bellvitge (L’Hospitalet de Llobregat).
Este manual refleja la capacidad de Chispum para responder con agilidad, estrategia y diseño de servicios en situaciones críticas, ofreciendo soluciones que combinan rapidez, eficacia y seguridad.








Cat
En plena pandèmia, la urgència de construir hospitals de suport exigia solucions ràpides, clares i efectives. Chispum va desenvolupar el manual de senyalització per als Hospitals Polivalents de Catalunya, amb un objectiu central: crear un circuit eficaç i segur per a pacients i professionals, evitant encreuaments entre circulacions netes i brutes.
El projecte es va basar en la recerca realitzada conjuntament amb el Sistema de Salut de Catalunya i en la pròpia naturalesa dels edificis: infraestructures modulars i industrialitzades que es van construir en només 20–22 setmanes, amb capacitat d’adaptar-se a futurs canvis en la distribució.
La senyalització es va dissenyar amb criteris de simplicitat, rapidesa i màxima llegibilitat, pensada per ser compresa de manera immediata en situacions d’estrès i alta pressió assistencial. A més, es va treballar a partir d’un manual comú per als cinc hospitals, que assegurava coherència i consistència a tot el sistema sanitari, però alhora respectava la identitat particular de cada centre.
Un altre aspecte clau va ser la planificació a llarg termini: tota la senyalització es va concebre per ser fàcil i econòmicament substituïble un cop superada la fase crítica de la Covid-19, de manera que la inversió es pogués reconvertir sense dificultats en un escenari postpandèmia.
L’objectiu fonamental va ser sempre indicar amb claredat els circuits de seguretat, separant i senyalitzant de manera inequívoca les zones netes i les zones brutes, per protegir els professionals i minimitzar el risc de contagi.
Els hospitals no només van prioritzar la seguretat. Les habitacions àmplies i lluminoses, amb capacitat per a entre dos i cinc pacients, aprofitaven la llum natural i disposaven de tauletes tàctils per mantenir la comunicació amb les famílies, tenint cura també del benestar en circumstàncies extremes.
El sistema es va aplicar als cinc hospitals polivalents construïts a Catalunya: Germans Trias i Pujol (Badalona), Vall d’Hebron (Barcelona), Arnau de Vilanova (Lleida), Moisès Broggi (Sant Joan Despí) i Bellvitge (L’Hospitalet de Llobregat).
Aquest manual reflecteix la capacitat de Chispum per respondre amb agilitat, estratègia i disseny de serveis en situacions crítiques, oferint solucions que combinen rapidesa, eficàcia i seguretat.
Eng
At the height of the pandemic, the urgent need to build support hospitals required fast, clear, and effective solutions. Chispum developed the signage manual for the Multipurpose Hospitals of Catalonia, with a central objective: to create an efficient and safe circuit for both patients and professionals, avoiding cross-contamination between clean and dirty flows.
The project was based on research carried out in collaboration with the Catalan Health System and on the very nature of the buildings themselves: modular and industrialized infrastructures built in just 20–22 weeks, with the capacity to adapt to future changes in layout.
Signage was designed following principles of simplicity, speed, and maximum legibility—meant to be understood instantly in situations of stress and high healthcare pressure. A common manual was created for all five hospitals, ensuring coherence and consistency across the health system while still respecting each center’s unique identity.
Another key aspect was long-term planning: all signage was designed to be easily and economically replaceable once the critical phase of COVID-19 had passed, allowing the investment to be repurposed without difficulty in a post-pandemic scenario.
The fundamental goal was always to clearly mark safety circuits—separating and unmistakably signaling clean and dirty zones—to protect healthcare workers and minimize the risk of infection.
These hospitals prioritized not only safety. Spacious and bright rooms, accommodating between two and five patients, made use of natural light and were equipped with touchscreen tablets to maintain communication with family members—also ensuring emotional well-being under extreme circumstances.
The system was implemented in the five multipurpose hospitals built in Catalonia: Germans Trias i Pujol (Badalona), Vall d’Hebron (Barcelona), Arnau de Vilanova (Lleida), Moisès Broggi (Sant Joan Despí), and Bellvitge (L’Hospitalet de Llobregat).
This manual reflects Chispum’s ability to respond with agility, strategic thinking, and service design in critical situations, offering solutions that combine speed, effectiveness, and safety.
Hospitales Polivalentes Covid (CatSalut)

En plena pandemia, la urgencia de construir hospitales de apoyo exigía soluciones rápidas, claras y efectivas. Chispum desarrolló el manual de señalización para los Hospitales Polivalentes de Cataluña, con un objetivo central: crear un circuito eficaz y seguro para pacientes y profesionales, evitando cruces entre circulaciones limpias y sucias.



El proyecto se apoyó en la investigación realizada junto al Sistema de Salud de Cataluña y en la propia naturaleza de los edificios: infraestructuras modulares e industrializadas que se levantaron en apenas 20–22 semanas, con capacidad de adaptarse a cambios posteriores en la distribución.
La señalización se diseñó con criterios de simplicidad, rapidez y legibilidad máxima, pensada para ser comprendida de inmediato en situaciones de estrés y alta presión asistencial. Además, se trabajó sobre un manual común para los cinco hospitales, que aseguraba coherencia y consistencia en todo el sistema sanitario, pero al mismo tiempo respetaba la identidad particular de cada centro.
Otro aspecto clave fue la planificación a largo plazo: toda la señalización se diseñó para ser fácil y económicamente sustituible una vez pasada la fase crítica de la Covid-19, de manera que la inversión pudiera reconvertirse sin dificultad en un escenario pospandemia.

El objetivo fundamental fue siempre indicar con claridad los circuitos de seguridad, separando y señalizando de forma inequívoca las zonas limpias y las zonas sucias, para proteger a los profesionales y minimizar el riesgo de contagio.
Los hospitales no solo priorizaron la seguridad. Las habitaciones amplias y luminosas, con capacidad para entre dos y cinco pacientes, aprovechaban la luz natural y contaban con tabletas táctiles para mantener la comunicación con familiares, cuidando también el bienestar en circunstancias extremas.
El sistema se aplicó en los cinco hospitales polivalentes construidos en Cataluña: Germans Trias i Pujol (Badalona), Vall d’Hebron (Barcelona), Arnau de Vilanova (Lleida), Moisès Broggi (Sant Joan Despí) y Bellvitge (L’Hospitalet de Llobregat).
Este manual refleja la capacidad de Chispum para responder con agilidad, estrategia y diseño de servicios en situaciones críticas, ofreciendo soluciones que combinan rapidez, eficacia y seguridad.








Cliente: Vall d'Hebron
Año: 2021
Equipo: Idoia García de Cortázar / Elena Torà / Guida Fortuny / Tiffany Brisko
Cat
Chispum ha desenvolupat el manual d’humanització i el disseny de serveis de la nova Unitat de Fibrosi Quística de Vall d’Hebron, un projecte pioner a Europa que transforma l’atenció clínica molt més enllà del que és visible.
La nostra feina va començar amb un diagnòstic participatiu mitjançant grups focals amb pacients, famílies i professionals. D’aquí en va sorgir un model d’organització únic: el pacient roman sempre a la mateixa consulta i són els especialistes els qui es desplacen cada 30 minuts. Aquest canvi en els fluxos —pneumòlegs, gastroenteròlegs, nutricionistes, endocrinòlegs, fisioterapeutes, psicòlegs— evita desplaçaments innecessaris, elimina sales d’espera compartides i ha demostrat reduir infeccions, principal causa de morbiditat i mortalitat en la fibrosi quística. Durant la Covid-19, aquest disseny va permetre mantenir l’activitat amb una incidència mínima del virus.
Un altre element innovador és la separació total entre pediatria i adults: dos passadissos paral·lels, en mirall, separats per una àrea de treball per a professionals. D’aquesta manera, els pacients no es creuen mai, garantint més seguretat i confort.
La unitat, que atén més de 500 pacients i és la més gran de l’Estat, forma part del manual d’humanització de tot l’Hospital Vall d’Hebron, un projecte integral que hem desenvolupat a Chispum. Aquest manual defineix un sistema transversal de senyalització, ambientació i disseny de serveis que articula cada planta al voltant d’una cultura del món, creant un hospital que és alhora global i profundament humà: l’Hospital de les Cultures del Món.
A la planta de fibrosi quística, l’eix temàtic és l’Àfrica. La narrativa es reflecteix en una senyalètica inclusiva a doble alçada —pensada per a adults, infants i persones en cadira de rodes—, en la incorporació d’elements gràfics inspirats en la cultura africana i en la denominació simbòlica dels espais. Així, les sales d’espera deixen enrere la nomenclatura tècnica i esdevenen espais amb identitat pròpia, com la Sala de les Girafes o la Sala de Namíbia.
A més, la gràfica ambiental incorpora codis QR que enllacen a vídeos i continguts digitals, oferint a pacients i famílies recursos d’informació i acompanyament que amplien l’experiència més enllà de l’espai físic.
D’aquesta manera, la humanització no es limita a l’estètica, sinó que integra cultura, accessibilitat i eines digitals per reforçar l’experiència de pacients, famílies i professionals.
La Unitat de Fibrosi Quística de Vall d’Hebron demostra com el disseny de serveis i la humanització impacten directament en la seguretat clínica, l’experiència de pacients i famílies i l’eficiència dels equips professionals.
Eng
Chispum has developed the humanization manual and service design for the new Cystic Fibrosis Unit at Vall d’Hebron, a pioneering project in Europe that transforms clinical care far beyond the visible.
Our work began with a participatory diagnosis through focus groups with patients, families, and professionals. From this emerged a unique organizational model: the patient remains in the same consultation room at all times, and the specialists rotate every 30 minutes. This shift in workflow—pulmonologists, gastroenterologists, nutritionists, endocrinologists, physiotherapists, psychologists—avoids unnecessary movement, eliminates shared waiting rooms, and has been shown to reduce infections, the main cause of morbidity and mortality in cystic fibrosis. During the COVID-19 pandemic, this design made it possible to maintain activity with minimal viral incidence.
Another innovative element is the complete separation between pediatrics and adults: two parallel, mirrored corridors, separated by a shared professional work area. This ensures that patients never cross paths, guaranteeing greater safety and comfort.
The unit, which serves more than 500 patients and is the largest in Spain, is part of the overall humanization manual for Vall d’Hebron Hospital—an integrated project developed by Chispum. This manual defines a cross-cutting system of signage, environmental graphics, and service design that organizes each floor around a world culture, creating a hospital that is both global and deeply human: the Hospital of World Cultures.
On the cystic fibrosis floor, the theme is Africa. The narrative is expressed through inclusive double-height signage—designed for adults, children, and wheelchair users—through graphic elements inspired by African culture, and through the symbolic naming of spaces. Waiting rooms leave behind technical terminology and become spaces with their own identity, such as the Giraffe Room or the Namibia Room.
In addition, the environmental graphics incorporate QR codes linking to videos and digital content, offering patients and families informative and supportive resources that extend the experience beyond the physical space.
In this way, humanization goes beyond aesthetics: it integrates culture, accessibility, and digital tools to enhance the experience of patients, families, and professionals.
The Cystic Fibrosis Unit at Vall d’Hebron demonstrates how service design and humanization have a direct impact on clinical safety, patient and family experience, and the effectiveness of professional teams.
®Javirroyo S.L. - All rights reserved